Comienza la aventura
De un botón inoportuno
De una bragueta cualquiera
Que en mitad de una cena,
Con las velas encendidas
Y la música perfecta,
Saltó y fue a dar
En el ojo
De una pija
Repintada
Que miraba embobada
La entrepierna
De su Adonis.
Aquella noche
Que debiera
Haber sido
La que saciara
Los ardores
Reprimidos
Hace tiempo,
Pasó a ser
En un momento,
Una especie de broma
Absurda,
Te comento:
Quedaron a las diez,
Guapos,
Felices,
Todo bien.
Pusieron
una película
que no vieron.
Encendieron
Velas
De Ágata Ruiz de la Prada
(vamos,
Que eran
Una cursilada)
Y comenzaron
la cena
(ensalada
“amoureuse”
Con paté
De no sé qué,
Todo ello
Aliñado
Al modo de
Arguiñano
Con perejil
-no la isla,
Sino el ente
Verduril-
Y un chiste
Verde
Para amenizar
-sí, de los que hacen
Vomitar)
Luego se besaron,
Lo normal,
Uno de esos
Besos
Que dan
Los ardientes
Amantes
De series y
Culebrones
(o similar).
Y justo
Cuando
Los cuerpos
Se empezaban
a desnudar
un traicionero
michelín
(que estaba bien
Escondido)
Hizo aparición
En escena
y
En colaboración
Con el miembro
Viril,
Reventó
La bragueta
Del hombre más hombruno
Que en ese momento
Había sobre la faz
de la tierra.
El botón dio
En el ojo
De la muñeca
De porcelana
Y rebotó
En las
Pestañas
Que de tanto
Rimel
Estaban a prueba
de balas.
Lágrimas y más lágrimas
Derramadas.
Desconsuelo.
Tragedia.
Drama.
Oh, por Dios,
Qué desgracia.
Moraleja:
El euro
Está al alza
Y es inmoral
Que la balanza
Prefiera
Carne de vaca
Antes que
Albahaca.
Segunda moraleja:
Eso es lo que pasa
Cuando se siguen
Directrices
Marcadas por meretrices
De la pasión
Inflamada.
En cambio
cuando se sueña
y se piensa,
cada instante
es perfecto,
imperfecto
y viceversa.
Que cada momento sea
Como deba ser,
Y el resto
¡ARREA!
Machete al anarcomacho
Hace 12 años

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