Y dicen
De la noche
La tenebrosa, la que confunde, la siniestra, la oculta.
Y dicen
De la noche
Reino de alimañas, de espíritus, de brujas, de diablos, de monstruos…
Y dicen
De la noche
Y se dicen
De la noche
Los jóvenes; en sus ciudades, con sus discotecas y sus bares.
Y se dicen
De la noche
Los juergueros, los que se van de marcha, los borrachos, las prostitutas.
Y se dicen
De la noche
Y se alejan
De la noche
Las familias, los cuentos, los niños con sus perros, los parques, los playeros, los montes de domingueros, los trabajos dignos, el ocio, los momentos…
Y se vienen los sueños
Y no son
De noche
Ni prados los montes, ni parques los paraísos de drogadictos, ni los trabajos, dignos, ni los susurros, morales, ni los actos; más que carnales, bacanales, canales de pensamientos insalvables, no cabales, cabezales de ideas que de puro absurdo son verdades.
Pues en la noche
Se duerme, se pierde, la conciencia, tu no sientes
Ni padeces.
Lo que sueñas no es tuyo.
Es el reino de los sueños
De lo antiguo.
Donde espectros antepasados danzan con lo más puro de nosotros;
Con el instinto.
Donde los sonidos se mezclan.
Y esque
Es la noche
La luz más pura
Y esque
Tememos la noche
Porque nos devuelve como éramos, salvajes.
Y yo:
Ni clasifico de nocturnos a los adictos al alcohol
Y yo:
Ni la noche para mi es veneno, oscuro refugio del pecador
Y yo:
Ni me parece oscura, ni miedo me dan sus criaturas
Las brujas.
Y yo.
Que mi máxima luz es de las estrellas
Que el frío de la noche me hace sentir conciencia de cada cosa que me rodea
Que veo mejor que en cualquier otro momento
Que tengo miedo al sol
Ya su calor
Abrasador.
Que cualquier luz es para mi, la mata; es ahogarla.
Que, de cambiar las cosas las hace más mágicas.
Que el reino de los animales me hace distanciarme; pensar “que no hay más”
Que sólo fue una pesadilla la humanidad,
Y que el mundo de verdad está ahí fuera
Esperando
Rebrotando
Alzando
Sus gritos sin miedo cada animal, al cielo
Gritando
Libertad y derecho pleno
A estar en este mundo pequeño, bajo el letal influjo de la luz de las estrellas.
Yo no tengo miedo
Yo soy uno de ellos
Y de grande
Eres pequeño;
Y de soñar
Eres un sueño.
¿Qué tendrá la noche que todo lo cambia?
Que vuelven las cosas a donde estaban
Que por fin descansamos y dejamos al mundo disfrutar…
-Hasta quel Día llegue-
Somos los distintos
Los ocultos, los que no han de ser vistos
Los clandestinos.
Y como siniestros, negros
En la noche caemos
En ella nos refugiamos
Y al final
La amamos
Y por eso yo,
Que soy de los nocturnos
De los ocultos
De los que no matan
Con luz
La oscuridad.
De los que ven a la luz de las estrellas
De los que no tenemos miedo (Son ellos los que nos temen a nosotros)
De los que nos valemos
De la noche
Para desarrollar nuestros más oscuros y callados
Pesares, artes o pecados
Que el inquisidor sol
“Ojo-Que-Todo-Lo-Ve”
No debe nunca saber.
Porque somos los apartados
Los no-vistos
Los siniestros, los ocultos, los nocturnos
(Los más listos)
Porque somos los marginales
Los que no somos domingueros,
Ni al parque vamos; porque con quien ir no tenemos.
Por eso:
“Hasta quel Día llegue” es mi lema
Hasta que llegue el Único, la Verdad lo que parece luz
(Y es oscuridad)
Lo cristalino, la actividad, lo no secreto,
Lo moreno, lo moderno…
La opresión
¿No es acaso
La luz
De la Luna tenue
Comparada
Con la del Sol?
Machete al anarcomacho
Hace 12 años

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