El otro, el que me hace soñar con la caricia sublime.
El otro, el que se esconde en los pliegues de mi existencia.
El otro, el de los días de lluvia y tacones imposibles.
El otro, el de la mano trémula indagando la distancia perfecta.
El otro, el que nunca espera nada.
El otro, el que habla con miradas.
El otro está por llegar...
Machete al anarcomacho
Hace 12 años

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