lunes, 1 de marzo de 2010

Mentiras

Un vaso de agua

lloviendo tempestades

invisibles.



Una sonrisa amiga

que se detiene

en el umbral de entrada.



Una deuda

apagada

en el interés del olvido.



Una caricia perfecta

calculada

diluyéndose en el destino.



Un camino perpetrado

dentro

de una obra de ficción.



Un te quiero espontáneo

contra el amor

sin palabras.



Un poema

hecho de bucles

prisionero del instante.



Un seguir la huella

de nada

hacia nadie.



Un vivir

deshabitado

a la intemperie

de arrabales

profunda

intensamente

volátil.

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