Te miran
a los ojos
sin vendas
preguntando
si resistes
su mirada.
Dan ganas
de salir
corriendo
de su hambre.
Son
cenizas
humanas
rescoldos
de un ser
anónimo.
Viven
en el viento
viajan
en el aire
mueren
culpables
señalados
por el dedo
masa.
Su vida
es carne
de guitarra.
Son retales
de un mundo
inefable
ahíto
de emociones
vanas.
Su circunstancia
es el contrapunto
estético
de la belleza
que avanza
con el tiempo
en línea recta
indolente
hacia la nada.
Ser pobre
es oficio
con mucha demanda
no se necesita
crédito
nada más
que lanzar
una mirada
que interrogue
al silencio
recogiendo
las migajas
que olvida
el viento.
Lo que no se barre
lo que volando
pasa
es manjar
del pobre.
¡Qué ricas
viandas!
Machete al anarcomacho
Hace 12 años

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