jueves, 31 de diciembre de 2009

12 uvas para reactivar la mente

1. Los dioses y las diosas sólo crecen entre la pobreza, la ignorancia y el miedo. Lee a Marx, a Holbach, a Gonzalo Puente Ojea y a Luciano de Samósata y activa tu inteligencia crítica: verás el mundo de otra manera, en su realidad dinámica, sin prejuicios ideológicos ni fetichismos infantiles.
2. Beneficio empresarial y consumo de masas son caras de la misma moneda: capitalismo puro y duro. No gastes tu vida en compras innecesarias; vive para conocer más, para ser mejor, para ser tú en un nosotrxs colectivo.
3. La Tierra no tiene dueñx, ni fronteras. Nuestra casa es esférica, ¿qué tiene de malo? Decrece en cosas absurdas (el coche, la tele, el móvil, el turismo exótico…) para crecer en intangibles (sabiduría, conocimiento, solidaridad, cooperación, espíritu crítico, imaginación…). No comas sin tener hambre, no bebas sin tener sed, no hables sin tener nada que decir. Crea tu vida, crea tu ocio, autogestiona tus sueños. Escucha al otrx: las calles, lxs vecinxs, la naturaleza, la luna, el lobo…
4. El género es una construcción social. Femenina es la mujer, independientemente de los potingues que se eche o de la longitud de los tacones. Tu cuerpo es tuyo. La inteligencia no tiene sexo. Lxs fetxs no tienen alma. No, es no.
5. No existen las razas. No hay gente de “color” frente a otra gente hipotéticamente “acolorada”. Las miradas que ven sólo colores, son miradas llenas de prejuicios. Las miradas daltónicas son bellas.
6. El saber no se compra. Educar no es definir caminos a priori. El conocimiento no es mercancía ni carne de empresa. La religión no debería tener cabida en las escuelas. La educación no es unidireccional, educar es participar en común.
7. La infancia tiene derecho a jugar en libertad, a ser laica, a encontrar sus propios caminos. Lxs niñxs juegan a la guerra en África con pistolas y, en Europa y EEUU, con los mandos de las videoconsolas.
8. Precariedad laboral y explotación intensiva de la mano de obra barata son aspectos de una misma realidad mundial. El trabajo no puede ser una mercancía sin más. Trabajo es creatividad, medio de vida, solidaridad, dignidad, respeto a la Tierra. Sustituyamos la globalización por el internacionalismo.
9. Ama, quiere, disfruta, siente placer, desea, sin mirar la entrepierna de nadie. Mézclate y agítate sin ideas preconcebidas. Quiere a las personas, no a sus genitales. No te hundas en el romanticismo decadente y floral.
10. Participar es más que votar, incluso, a veces, es lo contrario que votar. La política es omnipresente, la lucha de clases también. Participar es debatir, escuchar, proponer, rebelarse contra las guerras, incluso las humanitarias.
11. La salud no es un negocio, es un derecho, es pública, es universal, no atiende a objetores de conciencia ni a inversiones de dinero. O así debería ser.
12. No te dejes engañar, detrás de cada (des)INFORMACIÓN objetiva, hay un interés oculto. Los grandes medios son grandes multinacionales, títeres de los movimientos bursátiles y de sus poderosos accionistas. La verdad no se construye, la verdad no reside en las opiniones compradas de los especialistas y analistas.

LA CULTURA DEL TRABAJO

Decía Antonio Machado: “todo necio confunde valor y precio”.

Hay mucho de verdad y una gran profundidad en la frase; un valor y una profundidad que hoy, queremos rescatar, precisamente porque, cuando acaba de ponerse de manifiesto cómo la lógica exclusiva de los mercados, que son los que definen los precios, está llevando no sólo a la economía, sino a la sociedad, al trabajo, a las personas, a una situación límite, creemos necesario y urgente restaurar el discurso de los valores.

Vivimos momentos “de precipitado histórico”. Momentos en los que la actuación política precisa más que nunca de su articulación en un sistema de valores, y éste a su vez, de su imbricación, de su vitalización social, lo que es tanto como decir que urge la reconstrucción del discurso ético tanto como la deconstrucción del discurso cínico.

Pero esa reconstrucción, para serlo, necesita de múltiples referentes sociales, de un auténtico proceso de intercambio de ideas, de generación y acumulación de conocimiento en el que se expresen y objetiven los intereses de la clase trabajadora, de los distintos agentes que articulan el hecho social, y de su sincero compromiso de futuro.

Un compromiso que es, al propio tiempo, un auténtico reto, como es el de ser capaces de incorporar un vector de racionalidad social en este escenario, sin duda muy complejo, de indudable gravedad, y que requiere soluciones ancladas en la inteligencia, sí, pero también en la ética; en la eficacia, pero también en la solidaridad.

Un reto que requiere anteponer el “nosotros” al “yo”, que requiere una mayor socialización del conocimiento, que requiere no perder de vista la vinculación cada vez más exquisita que tiene que existir entre lo concreto y lo general, entre lo individual y lo colectivo, entre pensamiento y acción, entre cultura y trabajo.

La cultura superior, decía Marcuse, existe todavía. Es más asequible que nunca; se lee, se contempla y se escucha más ampliamente que nunca; una cultura a la que la lógica de los mercados ha querido relegar al terreno de lo personal, de lo subjetivo, de lo emocional, convertirla también en mera mercancía, en objeto de consumo, ha querido, en fin, desencarnarla de aquello que le da sentido, que le proporciona valor, de aquello que la define, precisamente, como “cultura superior”: su consideración eminente como hecho social, su potencial emancipador y crítico, su potencial creador.

Del mismo modo, la reducción del trabajo a su precio, a su componente estrictamente mercantil, despojándolo de todas sus componentes de carácter social, empezando por el intento poco o nada disimulado de desmembramiento y desarticulación de las propias relaciones laborales, de la fragmentación y segmentación de la propia clase trabajadora, no hace sino enajenarlo de su valor social, negar su capacidad transformadora (por otra parte evidente), y, por ende, infiere la misma mutilación, la misma enajenación, a los propios trabajadores y trabajadoras.

Devolver el sentido social a la cultura y al trabajo es restaurar su valor; pero no sólo eso; es restaurar también una unidad intencionalmente quebrada: la de cultura y trabajo, pensamiento y acción. Es restaurar también la tensión entre lo que es y lo que debe ser, dejar espacio para la transformación, para los mundos posibles, dejar espacio, en fin para el futuro.

viernes, 25 de diciembre de 2009

PUES FELIZ 2010

Vengo de la calle bastante jodido. Mucha gente, coches en exceso, fuegos artificiales a mansalva, demasiado alboroto para tan exiguo cesto. Voy a tomarme un receso reflexivo, te invito, os lo regalo: porque es gratis, porque así lo quiero y porque puedo.

Desconozco a qué viene este ajetreo tan confuso, tan profuso y tan difuso (disculpas por el vil uso de adjetivos tan al uso, es la costumbre de eslóganes fáciles para mentes uniformes). Prosigo… ¿Celebramos algo nuevo o lo mismo de siempre? Yo rompo aquí una lanza por hacer trizas la tarjeta de crédito. Porque lucho mi libertad en compañía de los/las que luchan a pecho descubierto, porque así lo quiero y porque puedo.

Sé que a días vista es fin de año, ¿y…? ¿Todo por eso? ¿Te-os parece razonable tal empeño? Yo soy materialista pero no fetichizo las relaciones humanas por objetos hueros. Me niego, rotundamente confieso: no contéis conmigo para este sarao de engaños, porque lo tengo claro, porque así lo quiero y porque puedo.

A pesar de lo expuesto, sigo localizable incondicionalmente para algunos pocos eventos: un beso, un vino, una caricia, un abrazo, un paseo, un apretón de manos, una conversación amable, un yantar sincero, una mirada cómplice, un viaje introspectivo, cualquier trabajo digno, la sociedad justa que por algún no lugar ignoto debiera estar viniendo… No hablo de sexo vano sino de erotismo complejo, de vivir con intensidad contradictoria lo que queramos más allá del deseo inmediato. Soy receptivo a propuestas inteligentes y al diálogo franco.

Si pensáis que me he puesto muy serio es que no me conocéis, sin embargo al instante bajo o subo un peldaño. ¿Estamos ya a idéntica altura? Pues eso, que si te u os debo algo, lo abono al momento. Si es al contrario, no juegues o juguéis con mi esfuerzo. Tengo en la máxima consideración el trabajo ajeno, tanta como el mío propio (y exijo recíproco trato y respeto). En cuestiones vitales, echo el resto, habrás o habréis de comprenderlo, pues en ello me va la vida, es simple entenderlo, verás, veréis, comer, vestirme y darme al otro/a con dignidad plena. Nada más para eso. Mis necesidades de consumo son frugales, pero mis principios irrenunciables se alimentan de ellas (así es la cosa dialéctica). Ya termino…

Mi mensaje es sencillo a la par que directo: de igual a igual, todo lo que soy es tuyo, vuestro. Te-os lo digo sin dobleces ni palabras adornadas de brillantes. Y, por supuesto, no se me olvidaba, ¡felicidades!

Revolución

Al aire que pasa de largo.
A caricias yermas.
A miradas indistintas.
A besos sin cuerpo.
Decir no es mi destino.
Comenzar desde el grito.
Viajar con la precariedad como equipaje.
Inventar amaneceres.
Provocar vientos inéditos.
Decir no es mi destino.
Mi horizonte es yo quiero.
Mi nostalgia, querencias vanas.
Estoy escribiendo mi existencia.
De olvidos. De utopías. De fuego.
Decir no es mi destino.

Telegramas no urgentes

Te espero donde el ocaso, allí donde se extingue el instinto y se pierden las miradas.

Ven lentamente, no te acicales demasiado, me reconocerás enseguida, voy contigo desde el principio.

Al doblar la esquina observarás que no hay nada, habrás alcanzado la plenitud. Quédate, es la última esquina de un lugar llamado quimera.

A lo que has dejado no vuelvas la vista, alguien lo habrá hecho suyo ya, alguien que sigue tus pasos.

Si quieres no digas nada, tu actitud lo dice todo, pero piensa que ese silencio que provocas adrede es un derroche de debilidad malsana.

Para disfrutar de la vida hace falta muy poco: millones de cosas. Para transmutar un instante en eterno se precisa un poco más: todo lo que no puede comprarse.

¡Cuánto cansa vivir! Y, sin embargo, caminamos hasta el agotamiento. Yo querría ser Menipo para tomarme el trayecto con cinismo y el anochecer con humor. ¡Perra vida!

Seguir la huella del espíritu no lleva a ninguna parte; la estupidez, por el contrario, nos lleva en volandas a cualquier sitio. Viajar es un misterio insondable y hacer turismo una opción insoportable.

Bajo la telaraña de seda de la esperanza pura bulle un mundo sin horizontes, de caricias, de miradas, de amor sin palabras…, un eldorado bordado en el aire.

La melancolía es como la lluvia; el sexo, un trueno; el rocío de la mañana, un tren partiendo sin mí. Todo lleva el signo inconfundible de lo efímero, el vaho, el grito, el adiós…

Estoy rodeado por completo, indefenso, desnudo, sin salidas al exterior. A pesar de la dramática situación, no tengo miedo. Estoy a muerte contigo, soledad, contigo y con nadie más. Con nadie, contigo y conmigo mismo. ¡Qué multitud más heterogénea!

Respuestas vitales

Caminando por la estela de Nietzsche (superficiales por profundidad), nos hemos dado de bruces con tres enemigos irreconciliables: Vida, Razón y Locura. La Vida, vegetando en los laureles de su esencia inefable. La Razón, prisionera yerma de sí misma. Y la Locura, alzándose a la cima del Olimpo para señorear sobre un campo de cadáveres.
Tus labios cuando rebosan incertidumbre
el jugar a nada recreando paisajes
dormir sobre anhelos de fuego votivo.
Las gotas de lluvia musitando mentiras
clamar a las quimeras embriagado de inocencia
engalanarse de ligereza para emular al viento.
El trasiego invisible siguiendo a la Sombra
perderse en la espesura de manos incontenibles
volver al Norte para repetir el Olvido.

Querencias y oquedades

No existiríamos sin la distancia. En recorrer lo inefable, lo que nunca tendrá nombre, reside la esencia del ser humano. Cualquier palabra que se atreva a retar a la distancia está condenada al fracaso glorioso e inútil del heroísmo. El mito nos habita, el mito siempre responde. Modificamos el mito, pero la distancia permanece idéntica a sí misma.

“Mientras” es la única palabra real en sentido estricto del lenguaje humano. Todas las demás son tributarias de ella. Todo lo que sucede, acaece en su complejidad huidiza. Mientras escapamos, más nos adentramos en su misterio amoral. Nada acontece sin su presencia-ausencia. ¡Curiosa realidad la nuestra que transcurre en la quietud de la irresponsabilidad absoluta!

Adoptar un punto de vista original requiere previamente haber sellado un pacto perpetuo de tú a tú con la muerte. Es la única forma posible de adquirir la inmortalidad. Pero hay que tener muy presente que la inmortalidad no es la puerta de entrada ni al placer sensual ni a la felicidad fuera del tiempo. Entrar en la inmortalidad sólo otorga derecho a instalarse en la serenidad de la indolencia. Ser inmortal produce un dolor inmenso.

Hay demasiadas palabras, y casi siempre nos falta una para expresar fielmente lo que queremos decir. No se trata de una palabra en concreto, sino de esa palabra que todavía no hemos inventado. Por tanto, todos nuestros pensamientos son incompletos, inexactos y aproximados. Imaginar palabras nuevas es nuestro destino y la utopía nuestra deriva más sabia e inteligente.

Ética y conocimiento son conceptos hostiles si comparten el hábitat de la competencia. La ética sin aditivos ni colorantes exclusivamente puede decir que todos somos iguales; las éticas pensadas ad hoc son meras adaptaciones al medio y a las circunstancias. El conocimiento, por su parte, es el fin del ser humano, estamos aquí para acercarnos a lo ilimitado e infinito. La ética debiera ser inmóvil y constante, todo lo contrario que el saber.

La falacia más grande que ha urdido la especie humana se resume en la frase “todo es posible”. Ahí yacen millones de millones de cadáveres, de vencedores y de vencidos. Ha sido el abono más putrefacto y fructífero que podamos haber imaginado desde nuestra aparición en la Tierra. El ser humano ha creado un mito a través de su sombra; el ser humano es un grito que se descompone irremisiblemente. Somos tan vulnerables que nada resulta imposible para aquél que siempre está huyendo de sí mismo. De hecho, somos delincuentes en un mundo que nos hemos apropiado por la tremenda, a bocados de hambre salvaje.

Los argumentos que buscan la verdad jamás terminan el círculo. Incluyen en su cuerpo contradicciones y paradojas, en suma, son imperfectos. En ellos hay algo que nos mueve a desconfiar de su coherencia interna y que nos incita a seguir pensándolos y a contrastarlos con la praxis pese a que salgan despedidos en mil pedazos de la realidad imperante. Cuando un pensamiento no nos ofrezca ninguna duda, está viciado de interés oculto. Tal vez se trate de un eslogan publicitario, de una doctrina ideológica o de una decisión política coyuntural, lo que en cualquier caso viene a ser lo mismo, una compraventa encubierta.


Donde la tolerancia calla, se hace más fuerte el poder de unos sobre otros. La tolerancia que humilla desde las alturas de la inteligencia calculadora convierte en más poderoso al fuerte, aborta el conflicto latente y deja sin argumentos a la parte más débil. Sin embargo, existe una tolerancia activa que expresa sus motivos de disconformidad y se expone al escrutinio público, impidiendo que las raíces de la intolerancia crezcan a su antojo. A la intolerancia sibilina la mueve el silencio cobarde; la dignidad, en cambio, es el motor ético de la tolerancia transformadora.

¿Dónde acaban las miradas? ¿Veremos algún día el punto de no retorno de nuestras miradas perdidas? A veces los pensamientos son como estrellas fugaces, pero es que el olvido no es más que una entelequia inconsistente de desechos incomprensibles. ¡En una mirada viajan tantos pensamientos irrecuperables! ¡Tantos sentimientos convertidos en basura! ¿Sería factible recuperar el olvido?

Ocupamos el tiempo porque nos parece nuestro territorio natural. Decimos el “tiempo pasa” y hacemos recuento de acciones y objetos. Toda secuencia es tiempo perdido. Lo único que nos queda es la memoria; el futuro no es más que apetito de memoria. Recordar define al ser humano.

Nos mueve la necesidad. Estamos cercados de necesidades imposibles de saciar, y matar es la curiosidad básica del ser humano. Con cada muerte ajena nos hacemos más infantiles e invulnerables. El prójimo es la alteridad que puede morir por nosotros, y sustenta nuestro equilibrio inestable. Derrotar a la necesidad es triunfar sobre la cultura. La humanidad siempre se resiste a ser completamente humana.

INICIATIVA CÍVICA POR UNA NUEVA LEY ELECTORAL

La ley electoral vigente en España es injusta. Unos votos valen más que otros, por tanto, el Parlamento no representa con fidelidad la voluntad soberana del pueblo.

Muchos ciudadanos y ciudadanas no obtienen representación parlamentaria al no contabilizarse de forma proporcional sus votos en el cómputo general, en aplicación estricta y discriminatoria de la legislación electoral en vigor.

Las leyes electorales son una de las principales normas por las que se rige un sistema democrático auténtico y participativo. Sin reglas justas, los resultados de cualquier consulta electoral (local, autonómica y nacional) ofrecen una visión parcial y viciada de la voluntad democrática de los electores.

Ciertamente la democracia no es sólo una ley electoral proporcional, pero una legislación justa y apropiada sí es un instrumento de extraordinaria eficacia para encauzar, prevenir, detener o, al menos, corregir en gran medida algunas distorsiones o tendencias nocivas de la actual ley sobre elecciones del Estado español.

En la Constitución se recoge el mecanismo de la iniciativa popular en materia legislativa, es decir, un número cualificado de ciudadanos y ciudadanas puede proponer leyes para que sean discutidas y, en su caso, aprobadas por el Congreso de los Diputados. En esta figura (iniciativa popular) se inscribe el presente trabajo.

Se adelanta como base de discusión y diálogo lo siguiente:

- Establecimiento de comités cívicos de ámbito local, provincial, autonómico y nacional con el fin de promover la iniciativa popular para la elaboración de una nueva ley electoral.

- En los comités cívicos estarán representadas personas a título particular, sindicatos, universidades, movimientos sociales, fundaciones culturales y de índole diversa, así como asociaciones democráticas de todo tipo que asuman los principios generales consensuados por la mayoría de la plataforma ciudadana a constituir. Partidos y coaliciones políticas no podrán formar parte de los mismos.

- Se estudiará la posibilidad de contar con un medio de comunicación propio (clásico y/o digital) para hacer llegar el debate a la masa social interesada en el proyecto y tener así una repercusión pública amplia y eficiente.

- El objetivo es conseguir las firmas legales necesarias para promover una proposición de ley ante el Congreso de los Diputados durante la presente legislatura.

- La nueva ley electoral debería contemplar los siguientes mínimos de partida:

a. Edad legal para ser candidato/a y elector/a: 16 años.
b. Circunscripción electoral única (Estado español en su conjunto) para el Congreso de los Diputados y circunscripción provincial o autonómica para el Senado (sin senadores/as de designación directa).
c. Composición del Congreso de los Diputados: 400 escaños.
d. Listas al Congreso de 500 candidatos/as: 250 mujeres e idéntico número de hombres, intercalados (uno/una o una/uno) en orden libremente estipulado por cada partido o coalición en su respectiva candidatura electoral.
e. El elector votaría por una candidatura cerrada propuesta por el partido o coalición nominal, teniendo la posibilidad de elegir en abierto por 10 (o el número que se estimase oportuno) preferencias de la misma.
f. Adjudicación de escaños proporcional.
g. La suma global de votos válidos emitidos a todas las candidaturas se dividiría por 400, obteniendo el índice medio electoral (IME) para optar a acta de diputado o diputada.
h. A continuación se dividiría el número de sufragios de cada candidatura por el IME, resultando la cantidad de escaños adjudicados proporcionalmente a cada partido o coalición concurrente a las elecciones.
i. Los restos de votos de las candidaturas optantes que hayan participado del primer reparto (los que hayan superado el IME y/o todos los que hayan obtenido algún voto, según decisión a determinar) completarán de mayor a menor cociente residual los escaños no cubiertos hasta completar los 400 previstos para el Congreso de los Diputados.
j. Las 10 preferencias por las que se hubieran decantado los electores significarían un voto individual para el candidato/a señalado. Los candidatos/as preferentes ocuparían los escaños conseguidos por su candidatura en razón a su número de votos personales directos. En caso de no completarse el número de escaños adjudicado a una candidatura mediante este sistema abierto y directo, habría que atenerse al orden de la lista-candidatura presentada por cada partido o coalición.
k. Durante la campaña electoral se mostrarían todas las candidaturas concurrentes en paneles informativos dispuestos en los ayuntamientos de España, gobiernos de las comunidades autónomas y en la página web del Ministerio del Interior.
l. También en campaña electoral, los medios de comunicación públicos estarían obligados a una escrupulosa neutralidad informativa. En función de las candidaturas presentadas, se ofrecerían debates a 5, 10 o n bandas, asegurando igual presencia a todos los partidos o coaliciones con candidaturas en liza.

Con los apartados enunciados no se pretende dar por concluida una propuesta definitiva, antes al contrario, son planteamientos de partida que se postulan como marco de referencia para un movimiento ciudadano plural y comprometido con la profundización y perfeccionamiento democráticos en la sociedad española del siglo XXI.

La nueva ley electoral que se propone no es todo lo que se puede hacer por una democracia auténtica participativa, pero sí sería un paso de gigante hacia una profundización y dinamización del actual sistema en vigor.

Este artículo es un pequeño paso para crear conciencia de un hecho real: el sistema electoral vigente en España es radicalmente injusto. La democracia es del pueblo. Y de nadie más.

NOTA
Ejemplo de adjudicación de escaños. Imaginemos unas elecciones generales con circunscripción única para un Parlamento de 40 escaños. El escrutinio es el que sigue: Candidatura A, 80 votos; B, 20 votos; C, 130 votos; D, 240, votos, y E, 70 votos. Votos válidos emitidos: 540. El índice medio electoral (IME) resultante sería (540:40), 13,5. Adjudicación inicial de escaños: Candidatura A (80:13,5), 5 diputados y resto de 125 sufragios; B (20:13,5), 1 diputado y resto de 65 votos; C (130:13,5), 9 diputados y resto de 85 votos; D (240:13,5), 17 diputados y resto de 105 votos, y E (70:13,5), 5 diputados y resto de 25 votos. Tras la primera adjudicación proporcional se computan 37 diputados electos, quedando 3 aún sin ocupar, los cuales se asignan a los restos mayores hasta alcanzar los 40 escaños a elegir, esto es, Candidatura A (125 votos), D (105 votos) y C (85 votos). El resultado de las hipotéticos comicios sería: Candidatura D, 18 diputados; C, 10 diputados; A, 6 diputados; E, 5 diputados, y B, 1 diputado. La comparativa entre porcentaje de votos recibidos/escaños adjudicados reflejaría la siguiente relación: Candidatura D (44,44 %/45,00 %); C (24,07 %/25,00 %); A (14,81 %/15,00 %); E (12,96 %/12,50 %), y B (3,70 %/2,50 %).

Nada de nada

Ha regresado la ausencia, el día que se repite en una existencia-mundo donde esperar no es lo mismo que vivir en la esperanza. La fuerza formidable del círculo abrasa cualquier atisbo de explosión utópica. El momento fagocita por igual a la lejanía filosófica y a la certeza absoluta. No hay escapatoria; la duda ha perdido su sonrisa cautivadora; los alrededores se han poblado de dunas suaves de molicie. Todos los soliloquios suenan a lo idéntico: a luz cegadora de velocidad infinita. Así las cosas, así la muerte lenta.
No hablas.
Inquieta tu silencio cuando ensayas la distancia.
No dices palabra.
Sólo mirar adentro.
No hablas, pero niegas.
Vives en el horizonte.
Cada instante te lleva.
Te contienes en esencia.
Eres y no eres la brevedad infusa.
Una oda al pánico.
Fuera de sí, los hechos cantan.
A dentelladas.
Lo sé porque callas.
Porque amanece.
Porque tus ojos sangran.
Porque el azul se torna rojo.
Por nada.

Mujer sola haciendo tiempo

Horas primeras del día. Septiembre. Mañana de domingo en las proximidades del Centro de Arte Reina Sofía. Los volúmenes imponentes de arquitectura inexpresiva difuminan a las personas. Sol luminoso aunque tímido. Mucho cemento, poca esperanza, realidad aplastante.
Rompiste la geometría de la plaza
sin pretenderlo. Ajeno a ello
un perro jugaba a ser perro.
Todo invitaba a buscarse.
Sacaste el plano. Yo te miré.
Fiel a su tautología, continuaba el perro.
Por sorpresa preguntaste al espejo.
Me refugié en nuestra distancia. Respirabas estilo.
El perro era blanco y negro.
Encendiste un cigarrillo para solemnizar el momento.
Me fui quedándome y tu halo persiguiéndome.
Del perro sé lo que tú, pero su nadería me invade.

ME HABITA LA AUSENCIA

Me habita la tristeza
Como en aquellos días de sol cegador
Y de playa abarrotada

Me habita la tristeza
En mi soledad punzante
Como en aquellos días...

Me vuelvo de espaldas
Dejando atrás la playa
Nada he perdido

Me adentro en mí
Allí siguen soledad y tristeza
No he ganado nada

Me habita la tristeza
Y levanto la mirada
Nada de nada de nada

Me habita la tristeza
De mirar y no ver
Las mañanas infinitas
Y las noches verticales
Cayendo sobre mí
Sobre mi soledad y mi tristeza

Me habita el sol cegador del tiempo vacío
Como en aquellos días...
Me habita la ausencia

LA POBREZA QUE ME HABITA

Soy pobre.
Tengo una sonrisa a estrenar.

Soy inmensamente pobre.
Del sufrir hago cuestión vital.

Soy pobre desde siempre.
Solo existo en el presente.

Soy tan pobre como el que más.
La diferencia me da igual.

Soy pobre de solemnidad.
Edifico un altar de cada instante.

Soy pobre sin fronteras.
Tiendo las manos, y ya está, ¡aire va!

De verdad, soy pobre.
Dueño de mis fantasías.

Historia sin historia

Estabas acurrucada en la penúltima página de un libro de historia
muy próxima a un punto y aparte.
Me llamó la atención tu mirada, un fulgor sin apenas importancia.
Faltó casi nada para que doblase la esquina, un leve impulso,
pero me eché atrás a cambio de un instante de esperanza.
Escuché tu silencio y seguí el relato
donde el anónimo pusiera, por último, yo escribí, entonces,
también troqué desiertos por contradicciones
uní pronombres personales
consideré oportuno, además, desnudarte de prejuicios,
que tus labios se atrevieran a barro
y tus manos encalleciesen de fuego,
que tu mente se poblara de rescoldos
y que murieses de pronto.
Así naciste a la leyenda sin nombre
dando alma a un paisaje informe.
Lo que queda de ti son palabras sueltas,
quizá, silueta, herida, volátil...

Esta mañana lleva tu aliento

El tugurio que me contiene
lo matas al instante
con tu misterio, con tu musitar leve.
He construido esta mañana
de letanías, de duermevelas
donde voy tu impronta sobreviene.
A caladas hondas, a intervalos
el espejo asoma a la bruma del silencio
un destello que me difumina y asombra.
¿Soy camello, león o inocencia?
¿Puedo, debo, quiero tal vez?
Es un desierto cercando al superhombre.
Salir de las horas, extrañarse.
¡Incendiar el destino en las afueras!
Extraviando la evidencia del miedo.
Dulce absurdo transitar en la cuerda
y caer, y levantarse, para inventar lo inefable.
El camino escapa de la mirada hambrienta.
Acontecer ebrio de nostalgias
mientras, de sí mismas, huyen las palabras.
Más allá, no existe nadie.
Esta mañana lleva tu aliento.

¡Más vino!

Otra esquina que duele.
Nuevo imposible para seguir viviendo.
Palabras entretejidas de vanos.
Pronombres personales destruyéndose.
Todo cesa - nada vuelve.
Nos cobija el instante.
Mientras sople el viento.
¡Oh Eros, escancia más vino!

jueves, 24 de diciembre de 2009

DENUNCIA ANTE EL TRIBUNAL DE LO SOCIAL DE PAPÁ NOEL

Papá Noel denuncia su situación laboral alegando que:

1- Puesto que, para tener derecho al 100% de la pensión, un trabajador ha de cotizar durante 15 años; Papá Noel, siendo trabajador con un contrato fijo-discontinuo que establece un solo día de trabajo al año, tendría que trabajar durante 5.475 años para poder acceder a tal derecho.
2- La existencia de una patronal dispersa y menor de edad imposibilita la opción a una negociación del convenio.
3- El código de Actividad (CNAE) de Papá Noel no queda claro: ¿producción o distribución?
4- La obligación de mostrar una imagen determinada (obesidad), obliga a Papá Noel a seguir una dieta insalubre rica en grasas saturadas de origen animal.
5- El vehículo empleado no está homologado.
6- Papá Noel no cuenta con equipo de protección individual (casco y arnés) y se ve obligado a asaltar casas, poniendo en riesgo su vida.
7- La situación de las personas con discapacidad que trabajan con Papá Noel en el taller no está regulada, y es muy probable que se den condiciones de semiesclavitud (véase OIT, Pacto Mundial por el Trabajo Decente)
8- La tracción animal del vehículo de Papá Noel roza los límites (si no los rebasa) de maltrato animal. Además, el individuo de la especie Reno, de nombre Rodolfo conduce ebrio, haciendo aumentar el índice de exposición al riesgo de Papá Noel.
9- La ausencia de Papá Noel de su taller durante toda una noche deja en situación de indefensión a los individuos discapacitados anteriormente mencionados, de los que es tutor laboral.
10- Se contraviene la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres (LOIEMH), al no haber paridad entre los contratados.
11- No se pueden celebrar elecciones sindicales, contraviniéndose también la Ley Orgánica de Libertad Sindical (LOLS)
12- Papá Noel no tienen salario y cobra en especie: formato vaso de leche en cada puta casa. Pero el vaso de leche no es un bien inventariable, sino de consumo inmediato, lo que obliga a Papá Noel a mendigar el resto del año y a ocultar su verdadera identidad.



San Nicolás

Finlandia, 24 de diciembre de 2009

miércoles, 23 de diciembre de 2009

NAVIDAD PATRIARCAL

Estamos en Navidad, momento en el que, así como se dispara el consumismo, también se dispara el gatillo, aumentando el número de mujeres que mueren, que son asesinadas por sus parejas, por los patriarcas, por la sociedad patriarcal, y por el capitalismo. Puede parecer excesivo nombrar a tantos responsables de la muerte de una mujer. Pero sólo lo parece. Es cierto, los telediarios muestran el suceso puntual, y las masas, sedientas de justicia, bajan el dedo pulgar, condenando, exigiendo la vida y el honor del hombre que ha osado cometer el crimen. Y ahí se queda todo, pasamos a otra noticia. Cargados/as de odio, de un odio personal. Y pocas veces clamamos por la justicia social, por el fin del sistema socioeconómico imperante, el sistema ideológico y de valores que es el verdadero responsable.



Ese marco ideológico que nos impregna, y desde el cual lanzamos nuestros juicios. Ese marco que incluye una visión heterosexual de la sexualidad, en la que la humanidad está dividida en dos mitades complementarias que irremediablemente se atraen. Es biológico, según algunos/as, son las hormonas. Y desde la base de lo científico se justifica la diferenciación de género (comportamientos, estética, etc). Pero, es cierto, este discurso científico es frío. Por eso, frente a la sexualidad heterosexual y patriarcal negadora del placer de la mujer, y que define a ésta como un objeto, exhibiéndola en los múltiples escaparates de la publicidad, frente a todo ello, encontramos el amor romántico. Ese amor neoplatónico de la idealización, de lo inalcanzable, de lo sublime, de lo irreal. Ese amor de la posesión, de la monogamia, de la media naranja.



¿Y el capitalismo que pinta aquí? El capitalismo es el que mercantiliza el afecto, las relaciones, el placer, los roles. La necesidad del crecimiento económico se sirve de cualquier argucia. Por eso, crea una sexualidad enferma, para seres enfermos de consumirla. Y crea un amor-droga, un amor blando, de la evasión, del dejarse llevar, y, a la vez, de la posesión, de la venganza, de la amenaza, de la violencia. Un sistema, en fin, que hace creer que es libertinaje lo que es libertad, que es amor lo que es sexo, que es sexo lo que es reproducción. Que condena el aborto como un pecado abominable para poder controlar el cuerpo de las siervas del Señor, que mantiene el estigma de la palabra “PUTA”(y un largo etcétera).



Y en estas fechas tan señaladas, se seguirá promoviendo el rol de las mujeres vestidas de gala, peinadas, maquilladas, depiladas, católicas, apostólicas, romanas, siervas, amas de casa, amantes, esposas, putas, sumisas, CANSADAS.



Feliz solsticio de invierno a todas/os.

martes, 22 de diciembre de 2009

EN EL CAOS CRECEN LAS FLORES

Todo, todo, todo
Tiemblan los quejidos por angustia del aire.
Todo, todo, ¡que arda Troya!
Un simple zumbido
Que se hace entonación
Entonación de la misma
raíz de la gloria.

Todo, todo como si fuera a explotar
En esta habitación,
El mundo se ha crecido cual esponja
Se embebe de mí,
De los zumbidos,
De los jazmines,
Se embebe de mí,
De mis aullidos.

Gloria
Gloria y todo
Que se funda en el fin de los días de lata
Y alegría, alegría y todo
Que se convierta en agua que ofrecer a manos llenas.

Jazmines y ejércitos.
Te lo dedico a ti que tiemblas,
Apóyate en la rama y trepa.
Te lo dedico a ti que cuentas
Las horas.

Todo, todo, todo
El aire fusila la anatomía de la brisa
Los pasos brindan al pasar por la misma calle,
Que tú, amiga, cruzaste para volver sin pasos ligeros.

Todo, todo, todo
Que se encoja el acero.
Todo, todo, todo.
Sin métrica, sin rutina.

Explotan en risas los cristales del baño.
Se vuelven amarillos los calcetines de los miércoles.
Se llenan a manos llenas la boca de mariposas.
Se colapsan en uno las ecuaciones de la vida.
Y todo, todo, todo
Todo en una varilla.

Cualquier sábana,
Cualquier día.
Crecen flores
En tu sonrisa.
Se apaga dulcemente,
Pero no claudica,
Hacen falta
Versos
Cortos
Hacen falta lo que moría
Para nacer
De nuevo y solas
Las margaritas.

Sus pétalos
Son papeles quemados
Si tallo,
Brisa fina.
Su cáliz
Frío cálido
Y su aroma
Es a jazmines.

Una flor que nació desvalida
Dos flores que se sienten marchitas
Tres flores que se crecen solas.

Y se apaga
Titubeante,
La rutina.

Todo, todo, todo.
Tocan trompetas y arpas
Los jirones de la lluvia.
Todo, todo, todo
Porque es el caos
Todo es furia
Todo, todo
Es noble
Porque en el caos
También
Crecen las flores.

domingo, 13 de diciembre de 2009

MORIR CON DIGNIDAD

Pensando en Aminatou Haidar
Aunque la muerte vende bien, no siempre es noticia de portada. La muerte pública hay que saber administrarla en cuantos adecuados. Por exceso de dosis podemos provocar un aquelarre peligroso que haga saltar los mecanismos inhibitorios de control social; por defecto, la muerte pasaría desapercibida y no surtiría el efecto adormidera colectivo que se pretende. En sus justos términos, la muerte ajena es un alucinógeno ideal que permite sobrellevar las penas con mejor donaire y mayor resignación.

Ni en la muerte somos iguales. Los pobres de solemnidad se van por sentencias inapelables. Guerras, hambre y enfermedades hacen de su viaje fatal no deseado muertes feas que repelen al educado paladar de la civilización occidental. Nadie se acordará de ellos (los pobres inmundos) porque nadies han sido en vida. Sus deudos no tienen tiempo que perder, la muerte ya les está llamando... Esas muertes anónimas fueron grey en vida y masa informe son del olvido. Sus muertes no tienen estética posmoderna, son antihigiénicas salvo cuando son aprehendidos individualmente in itinere en su rictus de dolor supremo, convirtiéndose entonces en objeto de arte a nuestra mirada ávida de acontecimientos singulares. Su mueca pre-mortem y su lividez post-mortem cobran de súbito valor estético. ¡Es tan lejana la muerte de los otros y tan nuestra la emoción humanitaria doméstica!

En cambio, la muerte se atavía de seda majestuosa cuando tu trabajo o quehacer profesional es iluminado por los potentes proyectores ideológicos de los medios de comunicación. Esas muertes de perfil alto dejan estela y son ejemplares. Traspasan nuestro corazón en un ejercicio de empatía paradójico, morimos en su éxito y resucitamos en un solo acto en nuestra cínica solidaridad de consumidores pasivos. Esos óbitos individuales, más allá del valor intrínseco de la obra vital legada por el finado excelso, nos movilizan el sentimiento como si de nuestra propia muerte se tratara, la que nunca viviremos para nuestra desgracia morbosa. Pese a que el muerto de postín se encuentre a años luz de nuestra clase social y de nuestras fatigas cotidianas, e incluso esté situado en las antípodas de un proceder ético consecuente, su canto de cisne difumina nuestro entorno familiar, nublando a la vez la realidad social que nos contiene. La muerte arrastra a las masas anulando su pensamiento crítico, al tiempo que les hace partícipes in péctore de un cortejo indiscriminado unido por el dolor inconsciente cercano a la parálisis cerebral. La muerte emociona y conmociona, y no da que pensar. Es un hecho incontestable.
Pero lo que no deja ver la comitiva fúnebre son los alrededores interesados de la muerte. Morir no es un suceso neutro. Unos mueren despeñándose de un andamio o en la precariedad laboral ante la quietud negligente de politicastros, pistoleros y negreros sin escrúpulos. Algunos entregan su no vida al proceloso ponto. Todos ellos/as son los otros sin valor personal. Luego estamos nosotros (nosotras estamos a lo que quiera el machismo sedicente). Somos los que morimos de viejos estacionados en una residencia privatizada o de hastío existencial o como héroes mediáticos gran reserva, muchos de estos últimos hijos e hijas del pueblo llano encumbrados a la fama por esas cosas del destino (o del mercado ciego gloliberal).

También los hay en este primer mundo que mueren al resguardo de la necrofagia mediática: son los demiurgos que mueven los hilos invisibles del gran teatro de la globalidad, esto es, banqueros, grandes empresarios y gurús encantadores de serpientes a sueldo. Ellos buscan en vida la discreción dolosa como parapeto seguro para sus copiosos caudales y al silencio vuelven como para todos debiera ser el eterno retorno, en privado y con el máximo respeto. Morir bien sigue siendo un privilegio vedado a los muertos de hambre y a los sin tierra. Rip.
Aminatou: te queremos aquí y ahora mismo. Necesitamos tu libertad, tu inteligencia, tu compromiso, tu sensibilidad y tu coraje. Tu vida nos hace más dignos.

PALABRAS

Palabras…
Naves de mundos lejanos que chocan entre sí.
Palabras que dicen todo.
Artefactos de humo diluyéndose en la nada.
Palabras de honor: sables bañados en sangre.
Palabra única: soledad.
Palabras desbordando silencio.
Palabras que caen en olvido.
Piezas sutiles de quita y pon.
Palabras que duelen: quizá, luego, ojalá.
Lluvia, tapiz para soñar el universo.
Pasando página: viento rodeando una quimera.
Fuego, eternidad del deseo.
Montañas preñadas de misterio: mentiras, ríos de lava.

La palabra dicha se burla del objeto.
Las palabras agitan los labios.
En cada desierto vive un mar de palabras.
El aliento del adiós: la palabra definitiva.
Pero mi última palabra nunca será mía.

Más que palabras, idea absurda.
La palabra es una metáfora de sí misma.
Donde no brotan las palabras,
reinan las cerraduras sin llave.

COSAS INÚTILES

Escribir un poema cuando anuncian el fin del mundo.
Creer en todo habitando una isla desierta.
Abrazarse con pasión a una columna de humo.
Entrar en la ceguera del mientras tanto.
Quererse sin ofrecer ninguna resistencia.

Cosas inútiles por exceso.
De rimas libres muertas de miedo.
De iconos salvadores vomitando liturgias.
De minucias cercando al sujeto.
De visiones surrealistas travestidas de querencias.

También por defecto, cosas inútiles.
El trayecto que se aniquila al instante.
El silencio imponiendo respeto.
El amor cuántico creciéndose.
Navegar sobre mares ficticios.
Sin habernos movido, pararnos en seco.

Cosas inútiles: espuma de colores.

ALTERIDAD ENSIMISMADA

Tú eres el otro
el que huye del espejo
la carne desalmada.
¿Por qué te niegas
a ti mismo
con tanta soberbia?
Si extiendes la mano
verás la diferencia
más cercana, de otra manera.
¿Por qué sublimas
tu ceguera
en este viaje sin retorno?
Aunque malquieras nunca caminas solo
porque el otro, fuera de ti, tampoco es nada.

SONIDOS

Es mañana, paisaje de rutina
Escolares gritando
Albañil contra pared
Cielo raso

Un silbido se escapa de unos labios
La sierra cortando el paso del tiempo
Yo que piensa en el ser de la nada

A puerta cerrada
El individuo a solas
Fatal destino dar vueltas a lo mismo

jueves, 10 de diciembre de 2009

LOS TRECE MANDAMIENTOS

Amar sin homo ni heterofobias.
Leer a Groucho y a Karl (sin prejuicios).
Vivir y morir con dignidad: la fecha del adiós es nuestra.
Subir al infierno y bajar al cielo (con sentido crítico).

Jugar con los dioses y las diosas al corro de la patata (o al corre corre que te pillo).
Invitar a sacerdotes, imames, rabinos, gurús e ídolos mediáticos a que callen un instante (todos a la vez si ello es posible).
Aprovechar ese silencio para que hablen los que no tienen voz (cada cual en su idioma).

Rechazar cualquier premio Nobel que nos otorguen (incluso el de la Paz).
Hacer la guerra a las guerras, eso sí, luchando a tope, con clase.

No pronunciar libertad ni felicidad bajo ningún concepto: siempre por encima de ellos.
No rendirse a la evidencia sino transformarla para el bien común de todas y todos.

Disparar a matar con el arma de destrucción masiva de la palabra pública.
Compartir lo que somos aunque sólo tengamos la puta vida. Si no tenemos ni eso, démoslo todo, nada perderemos en el intento.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

INDIVIDUX

Según Karl Polanyi, el culto a la personalidad lo comienza Hesiodo en su obra Los trabajos y los días. Aquí se registra la ruptura histórica entre la economía de subsistencia tribal y el búscate la vida con el sudor de tu frente sin redes sociales del capitalismo que se iría desarrollando con posterioridad de la mano de la propiedad privada tanto económica como intelectual.

El Génesis bíblico profundiza esa quiebra trascendental al obligar al hombre a ganarse el pan diario en competencia con los otros y a la mujer a parir con dolor (y a solas, como hecho personal imposible de compartir con nadie). La división entre las tareas de reproducción de la vida (ellas) y la producción del sustento vital (ellos) resulta evidente. Lo interior queda para ellas (el calor del hogar, la quietud de los valores tradicionales), mientras para ellos se reserva en exclusiva lo exterior (el mundo excitante, la aventura del movimiento).

El yo aislado se hace omnipresente paso a paso en su versión masculina por excelencia: la guerra contra todos, la virilidad de lo trágico... En este itinerario de segregación creciente, el género novela occidental acentúa ese camino hacia el individualismo competitivo y el soliloquio del talento autorreferencial, transformando a la mujer en objeto de deseo y fetiche de prestigio. El yo se ahorma en un sí mismo autónomo y precario. La narrativa grupal y cooperativa cede el testigo al relato personal y elitista. Son reconocidos como artistas todos aquellos que dominan el discurso del yo.

A grandes zancadas llegamos a la psicología, un producto esencial de ese trayecto a las inmensidades telúricas del yo. El yo necesita explicarse, hallarlo, clasificarlo, entenderlo, diseccionarlo… y condicionarlo (conductismo). Con Freud, el yoísmo alcanza la categoría de ciencia tumbado en el diván, convirtiéndose al tiempo en religión de autoayuda para masas neuróticas (terapia mediante el psicoanálisis).

La fase actual es una agudización del imperio del yo. Fuera del yo consumista de novedades similares no hay más que fracaso, desierto, nada... El currículum vitae es el paradigma concreto de ese yo absoluto y celoso de la mirada del otro. Sin currículo la existencia es un mero devenir por los márgenes de la sociedad. Quien no tiene un certificado que acredite la autoría de su diferencia esencial (símbolo circular de lo idéntico), nada es, nada puede aportar, nada tiene que vender. Esta agudización crítica anuncia un futuro aún más radical y dramático: el yo dejará incluso de pertenecernos hasta transmutarse en un frío código de barras. Si no lo remediamos regresando al teatro de la plaza pública, el suicidio inducido del yo por anemia socioexistencial está al caer. Para evitar este abismo hay que recuperar la personalidad escindida del yo en un nosotr@s integrador. O esto o embarcarse con el yo a un viaje sin retorno hacia la soledad del silencio.

BABEL UTÓPICO

Tomorrow will take us away

Far from home

No one will ever know our names

But the true words will remain…



There won’t be liers in the World we will create,

There won’t be thieves stealing the landscape

From here to there

There won’t be any line

So, you won’t be able to say

"Hi guy, i’m from [insert your contry, please]"

Just because

Nobody will understand your words.

From where?

Don’t you know

I’m from the same place?

The Earth.



Qu’est-ce que vous voulez?

Arrête-vous de brûler la forêt,

Il n’y a aucunne propriété,

Vous ne possédez rien.

Alors, criez

¡Pas de guerre,

Pas de pouvoir,

Pas de dieux!



Nós temos de escrever,

Nós temos de dizer

O que não dizem

O que não escrevem.

O ontem

Já está despassarado da cabeça

O hoje deseja

Um mundo de pessoas imperfeitas

E amanhã…


قبل الموت
سيقول القمر لنا
شكرا
و مع السلامة

martes, 8 de diciembre de 2009

FELICIDAD

Felicidad. Cuatro impulsos de voz y un destino. Mirarla de reojo. Esquivarla como a una vieja loca. Susurrarla entre temblores y dormirnos en su eco.

La felicidad nos causa más temor que la muerte. Ésta es una cita segura mientras que aquélla se escurre por la vida como un mito, un tabú o una quimera.

A cualquiera que se atreva a decirse feliz le colgamos el sambenito de idiota. Los idiotas son felices, pero nunca podrán sentirse felices por ser idiotas. Cruel paradoja, luego ser feliz es perder la conciencia.

En cambio, no ser feliz es elevarse a la cumbre del Poeta. La no-felicidad del masoquista es la felicidad del cuerdo. ¿Ser feliz de no ser feliz? ¡Extraño relámpago sin trueno!

Para aproximarnos a este juego inasible de la felicidad hemos encontrado una fórmula mágica: la felicidad es un instante. ¿Y qué es, entonces, ese instante tan profundo y dulce? ¿Ausencia de tiempo? ¿Espacio vacío tal vez?

Quizá la felicidad sea una pregunta más que una respuesta. Mas qué pregunta. ¿Soy feliz? ¿Te hago feliz? ¿Somos felices? Sólo vale responder con otras preguntas: ¿existe la felicidad?, ¿no es la felicidad la diosa o el tótem de los ateos?

sábado, 5 de diciembre de 2009

EL COMODÍN PERFECTO

ACTO PRIMERO

Persona 1: creo en este axioma
Persona 2: creo en la objetividad
Persona 3: creo en la libertad
Persona 4: creo en e individuo
Persona 5: creo en la sociedad
Teólogo: creo en Dios

ACTO SEGUNDO

Persona 1: Podríamos ir al cine
Persona 2: Podríamos ir a un bar
Persona 3: Podríamos ir a un concierto
Persona 4: Podríamos ir a la montaña
Persona 5: Podríamos ir al teatro
Teólogo: Dios quiere que vayáis a la iglesia a rezar

ACTO TERCERO

Persona 1: Estoy aquí
Persona 2: Estoy en casa
Persona 3: Estoy en Valencia
Persona 4: Estoy en el trabajo
Persona 5: Estoy en mi cuarto
Teólogo: Dios está por doquier

ACTO CUARTO

Persona 1: Eso sucedió por la falta de previsión
Persona 2: Eso sucede porque el piano es un instrumento armónico
Persona 3: Eso sucede porque actúa una fuerza de rozamiento
Persona 4: Eso sucede porque mezclas estos dos pigmentos
Persona 5: Eso sucede porque no hay verdadera democracia
Teólogo: Eso sucede porque Dios lo quiere.

ACTO QUINTO

Persona 1: BLA BLA BLA
Persona 2: BLE BLE BLE
Persona 3: BLI BLI BLI
Persona 4: BLO BLO BLO
Persona 5: BLU BLU BLU
Teólogo: Dios, Dios, Dios

viernes, 4 de diciembre de 2009

SIN QUERER

No querer es lícito,
no querer es un argumento de peso,
no querer es una razón,
no querer no ofende a ningún interlocutor.

No quiero,
hoy no quiero salir a la palestra,
hoy no quiero
ver caras maquilladas,
hoy no quiero
leer mentiras,
vender ideas.

Hoy quiero no querer,


Decir no, no es
síntoma de pasividad,
ni de desgana,
ni de incompromiso,
así como decir sí
no es simplemente llevar la corriente.

Decir no es una opción.
Libre opción.

Hoy digo no.

jueves, 3 de diciembre de 2009

PRESENTACIÓN

Hola a todxs.

Somos un colectivo madrileño de arte callejero y no institucionalizado llamado KACHIVACHE.
Este es el blog de lo que nuestras mentes producen y escriben.
Aquí colgaremos todo lo que vayamos escribiendo, sin autor, sin pretensiones lucrativas.

Todxs estáis invitadxs a participar:

www.colectivokachivache.blogspot.com

MI CASA

Mi casa es un piso alto. Mi habitación está en la esquina de mi casa y de mi zona, porque mi bloque es el último de los nuevos. Desde aquí, desde mi ventana; veo todo Madrid. Abajo sólo hay casas bajas; las de los gitanos que hacen grandes hogueras y fiestas en verano. Muchas veces acaban viniendo los bomberos porque creen que hay un incendio.
Mi bloque es mucho más alto que las casas de los gitanos, y por eso veo todo Madrid desde aquí. Yo vivo en Vallecas. Vallecas está en un cerro, al menos Madrid Sur que es mi zona. Se llama el Cerro del Tío Pío. La ciudad de Madrid tiene forma triangular, más o menos como la comunidad que lleva su nombre. Vallecas está en el sureste, y mi casa está en una esquina de Vallecas. Por suerte, la ventana de mi habitación está orientada al oeste, y a parte de buenos atardeceres todo el año; eso me permite ver parte del centro de Madrid y el oeste; dos terceras partes de la capital. Si no fuese así, sólo vería unas cuantas casuchas, algún ensanche deshabitado y campo yermo, como pasa desde las ventanas de mi instituto, que está orientado al este.
Cuando me quedo ensimismada contemplando Madrid, me da por pensar. Estoy orgullosa de las vistas, pienso. Mi ventana da al oeste, a la civilización. Más allá está Portugal, se me ocurre. Más allá incluso está el mar y; a veces imagino que en un día muy, muy soleado consigo ver América. Qué guay estaría espiar a los norteamericanos como espío a mi ciudad desde esta ventana indiscreta. Soy feliz porque desde mi habitación se ve todo lo que el mundo querría ver. Somos muy afortunados, todas las ventanas de mi bloque están orientadas hacia el oeste, y sé que, si se pudiera; se construirían todas las ventanas hacia allí. En el oeste está lo que hay que ver. Está la ciudad y el progreso, la civilización, EE.UU. …¡Está el mundo!
Me gusta mirar por mi ventana. En el este no hay nada que ver.
Nadie mira hacia el este, porque el este solo tiene pobreza.
Nadie mira hacia el este.
Nadie mira hacia la pobreza.